Resulta que hoy por casualidad me he encontrao el libro de filosofía del instituto, y como no tenía na que hacer, y gracias a que anoche no salí y mis dos neuronas estaban sobrias y mi mente despejada, me ha dao por leer al gran maestro René Descartes. Tanto me ha entusiasmado volver a leerlo que os voy a dejar un pequeño artículo aquí.
(Próximamente… “El Método”)
Descartes sostenía, utilizando como metáfora de la personalidad del ser humano la palabra “obra”, que no hay tanta perfección en las obras compuestas de varios trozos y hechas por diferentes maestros cómo en aquella en la que solo uno ha trabajado.
Así es cómo en cierta época de su vida decidió empezar de nuevo su propia obra.
“Por haber sido todos nosotros niños antes de ser hombres y haber necesitado por largo tiempo que nos gobernasen nuestros apetitos es casi imposible que nuestros juicios sean tan puros y sólidos como lo serían si desde el momento de nacer hubiéramos dispuesto por completo de nuestra razón y ella únicamente nos hubiera dirigido.”
Por eso cuando hablaba de empezar una nueva obra, no se refería a derruir la obra empezada por otros arquitectos (su familia, maestros, amigos, etc.) y edificar sobre los añejos cimientos, ya que se apoyaría exclusivamente en los principios que se dejó inculcar en su juventud, sin haber examinado nunca si eran o no ciertos.
Se refería a desprenderse de todo el conocimiento que no supiera clara y distintivamente cierto y construir su nuevo edificio a base de ladrillos de verdad “su verdad”, a la que sólo podría llegar por él mismo, sin influencia de ningún otro.
Se trataba de dudar de los principios que había recibido y de apartarse del camino común, aunque esto tendría un precio: no mantenerse la ruta que hay que seguir para ir más derecho y por lo tanto permanecer extraviado toda su vida..
Pero como hombre que tiene que andar solo y en la oscuridad, resolvió ir tan despacio y ser tan cuidadoso en todas las cosas que, a riesgo de adelantar poco, al menos se librara de caer. Y ni siquiera quiso empezar a rechazar por completo ninguna de las opiniones que pudieran antaño haberse deslizado en su espíritu sin haber sido introducidas por la razón, hasta después de pasar buen tiempo dedicado al proyecto de la obra que iba a emprender.
Así es como, nuestro amigo René partió en la búsqueda del verdadero método para llegar al conocimiento de todas las cosas de las que su espíritu fuera capaz.

2 comentarios
Descartes Vs Fito 9 oct 2007 | 04:29 PM
Fito dice algo parecido en una canción:
Dejadme nacer que me tengo que inventar, para hacerme pez empecé por las espinas.
http://video.google.es/videoplay?docid=-3375857475470246045&q=aca...
Tambien dice 9 oct 2007 | 04:33 PM
La vida es algo que hay que morder y en cada boca tiene un sabor
Escribe un comentario