"Están metidos en estos recipientes especialmente creados para los pacientes", continuaba el gerente. "Por cierto, los colocamos con la cabeza hacia abajo. La razón es que si hubiera una fuga de gas o un corte eléctrico importante y el nivel del nitrógeno líquido bajara, los dedos de los pies serían la primera parte del cuerpo que quedaría expuesta, y la cabeza, que alberga el cerebro, sería la última.”
El documental, al que podéis acceder ahora en Youtube, explica de manera pormenorizada cómo funciona esta "Fundación para la extensión de la vida" y el mundillo que se mueve alrededor de ella. Para inscribirse, uno tiene la opción de conservar el cuerpo entero o únicamente la cabeza, lo que resulta un poco más económico aunque tiene el inconveniente de requerir un cuerpo ajeno.
Física de la Ciencia Ficción da muchos más detalles sobre la historia de la criogenización en un magnífico post, que es el que me ha vuelto a traer a la mente este documental. Si tenéis un poco de tiempo, os recomiendo echarle un vistazo porque abre muchas incógnitas y plantea algunos dilemas morales. ¿Desearíais despertar en un futuro lejano, lejos de vuestros seres queridos y sin tener ni idea de lo que ha pasado hasta entonces? Os invito a reflexionar sobre ello.

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